Money for Nothing en la era Trump

A mediados de los ochenta MarK Knopfler compuso Money for Nothing.
En el video de promoción una personitas cuadradas animadas hacen el trabajo duro y se quejan de la buena vida de los músicos de rock. Eran obreros estadounidenses, esa plataforma que supuestamente le hizo ganar las elecciones a Donald Trump.
Mark, líder por entonces de la banda Dire Straits que en 1978 se hizo conocida en Argentina por el hit Sultans of swing, ya percibió entonces el inicio de la brecha, sólo basta leer la letra:

Mira los yo-yos,es tu forma de ser
tocas la guitarra en la MTV
eso no es trabajar,es tu forma de ser
dinero por nada y chicas gratis
eso no es trabajar,es tu forma de ser
déjame que te diga que esos tíos no son tontos
como mal menor,una ampolla en tu dedo meñique
como mal menor,una ampolla en el pulgar

Tenemos que instalar hornos microondas
hacer entregas de cocinas
tenemos que cargar los frigoríficos
tenemos que cargar los televisores en color

Ves a ese mariquita del pendiente todo pintarrajeado
si,tio,es su propio pelo
ese mariquita tiene su propio avión
ese mariquita es un millonario

Tenemos que instalar hornos microondas
hacer entregas de cocinas
tenemos que cargar los frigoríficos
tenemos que cargar los televisores en color

Tendría que haber aprendido a tocar la guitarra
tendría que haber aprendido a tocar la batería
mira esa titi
tío,podríamos divertirnos un rato
el está allá arriba,¿Qué es eso?¿Ruidos hawaiianos?
aporreando los bongos como un chimpancé
eso no es trabajar,es tu forma de ser
consigues dinero por nada,consigues chicas gratis

Tenemos que instalar hornos microondas
hacer entregas de cocinas
tenemos que cargar los frigoríficos
tenemos que cargar los televisores en color,señor

Eso no es trabajar, es tu forma de ser
tocas la guitarra en la MTV
eso no es trabajar,es tu forma de ser
dinero por nada y chicas gratis
dinero por nada y chicas gratis

Varias reflexiones podrían hacerse en la actualidad, aventuro una apresurada, pero no por ello falaz. Ya es sabido que el show business ha recaudado muchos millones de dólares con discursos políticamente correctos, mientras esa plataforma se hundía cada día más. Rock stars, estrellas del cine y la TV, elevados al rango de formadores de opinión y gurúes baja líneas, admirados por miles y miles de fans, convertidos en objetos de consumo, apartados de la realidad de las bases, se han conformado con adoptar clichés discursivos sonoramente atractivos que ya no aplacan el descontento de ciertos sectores que reclaman cierto protagonismo y atención. Ya el rol de portavoz privilegiado no parece contentar y menos apaciguar la incomodidad de millones de personas, no sólo en los EE.UU, sino en gran parte de las sociedades occidentales.
En la USA de hoy, ese descontento parece haberlo capitalizado Donald Trump, ¿qué hará con él?

Compartir
Tweet about this on TwitterShare on FacebookPin on PinterestShare on LinkedInShare on Google+Email this to someone

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *