El Trump que hemos creado

Personalidades e individuos de diferentes ambientes y sectores han sostenido una imagen de los EE.UU extrema y unidimensional, una imagen que sin duda se corresponde con ciertos sectores de la amplia y compleja sociedad actual, no sólo de los EE.UU, sino de todo el ficticio conglomerado que englobamos en el término occidente, pero que es injusta para con el resto de los sectores que conforman esa sociedad que ha acunado a artistas y pensadores de la talla de Kurt Vonnegut, Philip K. Dick o Ursula K. Le Guin. Desde ese lugar, en el que algunos se acomodan dejando de ese modo sus conciencias tranquilas, ya que estarían del lado correcto, se ha ido construyendo una visión extrema metiendo en la misma bolsa a varias posturas que no serían tan reconciliables entre sí.
Con la asunción de Donald Trump, esta imágen extrema de los EE.UU adquiere una nueva dimensión, la de la profecía cumplida. Finalmente esa nación, que a lo largo de los últimos siglos a adquirido una influencia y un poder únicos, al menos en lo que respecta a la historia conocida de la humanidad de los últimos dos mil años, parece haber elegido como figura conductora a una personalidad con la arrogancia y necedad necesaria para escupir al mundo: SI ASÍ ES COMO NOS VEN, EN ESO NOS CONVERTIREMOS!
Como si se tratase de una provocación.

Una de las burdas provocaciones: Melania acaba de aparecer en la tapa de Vanity Fair, sea por perversión de los editores o por su increíble ignorancia, ese medio afrenta a la población mexicana con una imagen inadecuada de la flamante primera dama. Melanie aparece comiendo diamantes mientras su marido amenaza y chicanea a toda la población mexicana y humilla a su presidente.
Esta actitud provocadora típica de gobiernos populistas, siempre tienen un resultado esperado: algunos las festejan, otros se ofenden. Esas actitudes básicas, retrógradas, también se está convirtiendo en algo habitual en todo el mundo.
El péndulo no detiene su movimiento, después de la segunda guerra mundial la humanidad experimentó increíbles cambios sociales, económicos y tecnológicos. El mundo hoy es otro. Tal vez asistamos a un nuevo cambio y se avecine una nueva etapa de totalitarismos extremos tal como lo vaticinan decenas y decenas de artistas en cómics, novelas y cuentos de ciencia ficción, en películas y series. Desastrosas profecías que alimentamos desde algún oscuro lugar de nuestras conciencias colectivas.

*La ilustración del encabezamiento pertenece a Eric Yahnker (2017)

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