Un culo en mi ventana

Hay un tipo de humor irreverente que se agota en su propia irreverencia, como contar un chiste soez que sólo tiene por fin la provocación sin consecuencias. No es el tipo de humor que me interesa, pero jamás lo desmerecería porque, en una sociedad como la nuestra, que se supone tan moderna, escandalizar no es fácil. Hay un discutible mérito en la provocación. Estamos tan anestesiados, que somos capaces de escuchar cualquier barbaridad sin inmutarnos. Antes bien, existe otro tipo de humor irreverente que es el que oculta algo más. El humor irreverente-punta-de-iceberg. Es el tipo de humor irreverente que me interesa. Hay, detrás de esta incierta categoría, una búsqueda que, más que ética o estética, diría que es política. Escandalizar no es fácil, pero más difícil aún es escandalizar y tener algo para decir.

La historia de la literatura está plagada de escritores que hicieron de la provocación un leitmotiv. La historia de la música, también. Habría que ver en cada caso qué se esconde detrás de la provocación. A veces detrás de la provocación no hay nada. Es sólo un juego. Una travesura casi adolescente. A veces, detrás de la provocación, hay ideología. Paradójicamente, cuando el autor de la broma es consciente de su ideología, posible o real, se pone solemne y comienza a aburrir y sus bromas pierden efecto y gracia.

Eddie

Conocí a Eddie Fitte como cliente de la librería en la que trabajo y, como cliente, siempre ha sido un placer atenderlo. Es uno de esos clientes que causan una impresión muy favorable. Atento a recomendaciones, humilde, amable y con un gusto inusual y exquisito. No abundan. Al hablar de la relación entre libreros y clientes, es usual escuchar el tópico de que los buenos libreros no abundan (tópico que debería ser severamente cuestionado). Lo que no se suele decir es que los buenos clientes tampoco abundan.
Un día Eddie Fitte me avisa que en breve va a publicar su primer libro de cuentos y, pocas semanas más tarde, cae con un ejemplar de “Un culo en mi ventana”, que me obsequia con generosa dedicatoria. Me acuerdo que, cuando empecé a leerlo, sentí que estaba leyendo un disparate hermoso. Los cuentos de Eddie Fitte son breves, directos, tremendamente efectivos. Ponen de manifiesto diversas psicopatologías, excentricidades, disfuncionalidades sociales varias, psicosis y neurosis reales e inventadas. El primer cuento tiene la particularidad de coquetear con el género fantástico sin proponérselo especialmente. Lamentablemente, es el único de la serie. Yo diría que es el mejor.
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Por una serie de casualidades que no importa mencionar, la misma noche que comencé la lectura del libro, me junté con unos amigos a cenar y fue ahí que me enteré que Eddie Fitte era un personaje mediático. Yo no tengo (ni miro) televisión desde que estaba en la escuela secundaria. Aclaro que no es por una cuestión ideológica, sino presupuestaria. En cualquier caso, yo no tenía idea de que Eddie Fitte salía en la tele, como suele decirse. Lo que, por otra parte, no tiene ninguna importancia. Al menos, de buenas a primeras. Es decir, en realidad complejiza el análisis desde un abordaje meta literario. Si yo fuera semiólogo (que no lo soy), diría que el contexto modifica el mensaje.
En cualquier caso, lo que al principio tomé como una boutade, comenzó a parecerme algo más que una mera boutade. Enterarme que Eddie Fitte es un personaje de esa vasta y excéntrica estirpe de la fauna mediática, hizo que continuara leyendo el libro con cierta suspicacia. Tratar de adivinar qué es lo que quiso hacer o decir Eddie Fitte es lo atractivo del asunto y el hecho de que yo no pueda dar una respuesta precisa es mérito del autor.

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One thought on “Un culo en mi ventana

  1. El citado libro de cuentos es un paseo que da gusto hacer. Realmente el periodista, autor del libro , es increíblemente ameno como persona. Al menos eso creo, percibimos todos. Ya que es tu cliente pedirle que te dé para leer montones de historias que tiene escritas ( como clave decile: desagradable, él va a entender. )
    Una librería siempre es un paseo a la magia, en la nota decís que te gusta hablar con quien entra a comprar y asesorarlo , por decirlo de alguna forma) . Envíame la dirección que no es fácil encontrar lugares así.
    Volviendo a Fitte, sus cuentos son impagables , espero pronto sorprenda con otro libro. Hasta que el escritor decida, habrá que esperar. Mientras tanto muchos tienen para descubrir “Un culo en mi ventana ” , que vale la pena, mejor dicho, vale la mueca de sonrisa cómplice que surge al leerlo.

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